Reflexología Podal


La Reflexología Podal y sus beneficios, ahora en Ling Tai Mallorca

Reflexología Podal en Palma de Mallorca

Los pies pueden dividirse en varias zonas que representan exactamente las distintas partes

del cuerpo humano. De este modo, si se manipulan estas zonas mediante presión, el

efecto de este masaje llega directamente a las partes correspondientes del organismo. La

reflexología podal activa la capacidad que tiene el ser humano para conectarse con su propio

cuerpo y escuchar sus necesidades.

 

A pesar de que se tiene conocimiento de que la reflexología era ya usada hace miles de años

por chinos y egipcios, esta disciplina puede considerarse de origen occidental, ya que fue el

doctor estadounidense William Fitzgerald quien la desarrolló a principios del siglo XX. Aunque

la reflexología también puede aplicarse a partes del cuerpo tales como la cara o las manos,

la que se realiza en los pies es la que se utiliza con más frecuencia, ya que es en este lugar

en el que se concentran las diferentes partes que conforman el cuerpo de los seres humanos.

Los beneficios que reporta esta técnica son infinitos. Se trata de la aplicación de un

reconfortante masaje en los pies que, en ningún caso, puede llegar a resultar doloroso.

Estas extremidades representan el cuerpo con todos sus sistemas funcionales. Mediante

el tratamiento reflejo se puede normalizar el funcionamiento orgánico, no sólo a nivel

fisiológico o estructural, sino también en el ámbito mental o emocional, interviniendo de este

modo sobre las denominadas “enfermedades psicosomáticas”.

 

 

 

 

 

 

Como sería interminable la enumeración de los beneficios, la reflexóloga Petra Almazán los

agrupa a modo de resumen, en lo que se conocen como los diez puntos básicos de salud que

proporciona la reflexología podal:

 

1. Induce a un profundo estado de relajación y bienestar.

2. Estimula la energía vital. Libera los bloqueos existentes y la hace circular de forma

armónica y equilibrada.

3. Mejora la circulación sanguínea y linfática, a nivel local y general, evitando que existan

estancamientos de sustancias o residuos de desecho en los tejidos.

4. Equilibra las transmisiones nerviosas, produciéndose un perfecto ajuste del sistema

de retroalimentación e interconexión entre todas las partes de nuestro organismo. Así

contribuye a mantener el medio interno en perfectas condiciones: “Homeostasis”.

5. Depura y limpia el organismo de sustancias tóxicas como catabolitos, calcificaciones, ácido

láctico, uratos y materiales de desecho procedentes de la respiración y nutrición celular.

6. Favorece la respiración y la nutrición celular, aprovechando las sustancias que puede

haber retenidas en los tejidos y que, al ser liberadas, se reutilizarán como materia prima

para favorecer la síntesis de otras sustancias vitales.

7. Reduce el estrés, tensión y ansiedad.

8. Normaliza las funciones orgánicas, glandulares y hormonales.

9. Estimula las defensas del organismo. Provoca una mayor actividad del sistema

inmunológico.

10. Alivia el dolor.

 

Infinitas aplicaciones

 

Petra Almazán, que además es profesora de esta disciplina, enumera también la clase de

dolencias que trata. “Todo tipo de alteraciones psicosomáticas, como insomnio, depresión,

estrés, angustia, vértigos, vahídos, cefaleas, alteraciones de la personalidad, anorexia y

un largo etcétera de situaciones cuyo origen se desconoce o no se encuentra su causa.

También trata trastornos motores, funcionales o sensitivos músculo-esqueléticos tales como

problemas vertebrales, articulares, degenerativos, reumáticos, contracturas musculares,

disfunciones metabólicas, traumatismos, lesiones, contusiones, padecimientos cardíacos,

deficiencias circulatorias, problemas digestivos, alergias o dolores en general”.

 

Como en el caso de cualquier otra técnica terapéutica, la reflexología podal tiene sus

contraindicaciones, que siempre deben ser tenidas muy presentes por la persona que la pone

en práctica, a fin de no perjudicar a quien recibe el tratamiento. En caso de tener alguna

duda, siempre es preferible consultar con el médico antes de aplicar el masaje. No se debe

actuar en casos de problemas cardiovasculares como: flebitis, tromboflebitis, trombosis,

embolias, aneurismas e infartos, gangrena, heridas o úlceras varicosas en pies o piernas,

infecciones agudas graves con fiebres altas, embarazos problemáticos con amenaza de

aborto, urgencias que requieran tratamiento hospitalario, infecciones micóticas externas del

pie, complicaciones neurovasculares en el pie diabético o postoperatorio de varices.

 

Formación

 

Dicho todo esto, hay que tener en cuenta que no cualquier persona puede realizar la

reflexología podal. Así, Petra Almazán comenta que “para ejercer esta práctica sólo se

necesita tener una disposición adecuada, querer hacerlo, nuestras manos, ganas de aprender

y una formación teórica y práctica seria. Es necesario conocer el cuerpo humano y su

funcionamiento, así como los puntos, zonas, áreas y sistemas reflejos donde aplicar la

técnica. Por lo tanto, para ejercer como terapeuta reflejo podal la persona debe seguir un

periodo de formación previa. No sirve solamente leer un libro o ver un vídeo para tratar un

pie sin más conocimiento. Sería una irresponsabilidad muy grande”.

 

Además de esto, añade que “el pie es una estructura funcional perfecta y como parte de

un ser vivo hay que tratarlo con respeto, es decir, hay que saber realizar un buen trabajo

reflejo, para no dañar esa obra tan maravillosa de ingeniería que son nuestros pies. Por todo

ello, la persona que quiera formarse en esta técnica debe acudir a escuelas que ofrezcan

cursos que avalen una larga experiencia, prestigio y seriedad, porque cualquier curso de

reflexología podal no vale para conseguir un buen objetivo. Mi experiencia como practicante

y profesora de esta técnica es larga, después de más de veinte años dedicada a esta

profesión que amo y respeto, aconsejo a las personas que quieran ejercer esta práctica que

busquen seriedad y rigor en la enseñanza de la misma, pues realizar un buen trabajo reflejo

requiere un largo adiestramiento tanto teórico como manual que debe ser supervisado por

profesionales”, concluye Petra Almazán.