Yoga


El Yoga es una ciencia milenaria, con una antigüedad de unos 8.000 años constatados, que pretende unificar cuerpo, mente y espíritu.

Yoga IntegralSomos un centro cuyo principal interés es difundir las prácticas que tanto nos han ayudado, ante todo somos practicantes. Si quieres aprender este arte visita los horarios de clase de Yoga

El Yoga que se enseña en el centro Ling Tai, tiene el propósito de transmitir a la persona que se acerca a
experimentar este arte, el relacionarse con su cuerpo, sus emociones y su percepción de sí mismo y del mundo, de una forma más consciente, sensible y abierta; más profunda, honesta e inocente. Aprendiendo a no hacer las cosas desde la exigencia o la imposición. Abriéndose a la disposición de soltar los patrones de auto-reproche o riña hacia uno mismo y como consecuencia hacia los demás, naturalmente. Tomando conciencia y aceptando las propias limitaciones; el primer paso para, con infinita paciencia, irlas trascendiendo al permitirse irlas viendo de otra manera; estimulando la verdadera fortaleza.

 

El tipo de Yoga que se practica es el Yoga Integral o Purna Yoga (yoga completo) de Sri Aurobindo. Una síntesis de los métodos tradicionales de Yoga, los 5 tipos más importantes y relevantes: Hatha, Karma, Bhakti, Raja y Gñana Yoga. Todo ello adaptado al presente y a cada persona, así como a la posibilidad del grupo que forme la clase en cada momento.

Un fundamental impulsor del Yoga Integral de Aurobindo, fue Swami Sivananda. El estilo de Hatha que más se practica en Ling Tai, es quizá el Sivananda. Aún así, la forma de abordar este estilo de Hatha o cualquier estilo que se pueda realizar, como por ejemplo el ViniYoga, es la metodología del Yoga dinámico de Godfrey Devereux. Un maestro británico en activo todavía, que ha creado una manera de abordar el Hatha, aplicando los mejores principios de cada estilo. Una forma segura, eficaz y respetuosa que unifica la seguridad y sutileza del Yoga Iyengar, la suavidad y sensibilidad del ViniYoga, la continuidad y calor del Ashtanga Yoga Vinyasa y la concentración e interiorización del Yoga Energético (Power Yoga).

ALCANZA EL BIENESTAR GRACIAS AL YOGA
El yoga puede beneficiarnos en muchos aspectos, bastantes más de los que creemos. Básicamente, nos ayuda a relacionarnos de otra manera con nuestro cuerpo y con nuestra mente. El yoga nos va llevando a una nueva toma de consciencia. El yoga te propone parar y escuchar, para poder ir cambiando el ritmo y la percepción.
El yoga que más se ha extendido en occidente es el Hatha Yoga, el cual incluye todo yoga que trabaja a través del cuerpo físico, aunque realmente éste es el yoga del equilibrio energético. Su objetivo, como el de cualquier otro yoga en realidad, es la unificación de los opuestos. El objetivo final es ir más allá incluso del hecho de que se complementen entre sí; es que se unifiquen, entonces ya no hay dualidad, sólo unidad. Pero eso, en principio al menos, parece que se escapa a nuestro entendimiento cotidiano. Entonces, un Hatha de calidad, propone un entrenamiento que debería ser muy refinado, seguro, eficaz y respetuoso con nuestro cuerpo-mente, guiándonos hacia una actitud de escucha y receptividad con nosotros mismos. La propuesta es dirigir la atención de una forma continua y relajada a todas las sensaciones en nuestro cuerpo-mente, a todos los impactos y efectos que produce en él todo lo que hacemos. Todo esto es básicamente para no dañarnos. Así podemos ir soltando progresivamente patrones de tensión cada vez más profundos. Esto es consciencia y sensibilidad, y también honestidad en la medida en que no nos engañamos, pretendiendo ir más allá de lo que nuestro cuerpo está preparado en cada momento.

Al mismo tiempo y por supuesto, hay que abordar la práctica lidiando con nuestros límites, pero éstos han de ser siempre límites cómodos, manteniéndolos siempre con una cierta comodidad. Hay que aprender a regularse para realizar esfuerzos inteligentes sin bloquear el prana (la energía del cuerpo). No hay que interrumpir el flujo
energético. En la realización de los ásanas (posturas), el aliento (la respiración) está muy presente, consciente; observándolo como una referencia, como un indicador fiel a nuestras sensaciones cuerpo-mente. Debe fluir lo más libremente posible en cada momento, tanto si estamos en una postura de relax como si estamos en otra que requiere mucho esfuerzo. Uno de los propósitos es abordar siempre nuestra práctica aplicando los siete principios básicos:

 

Enraizar. Alargar. Ensanchar. Suavizar. Con el mínimo
esfuerzo muscular necesario posible. Sensiblemente.
Honestamente.

Ásana, entre otras cosas, es la capacidad de mantener la integridad estructural bajo condiciones de tensión. Ásana es alineación corporal correcta. La práctica postural de yoga debería inducir, gentil y amablemente, sobre todo a un cambio de ritmo, de percepción. Prácticamente, se trata de ir aprendiendo a modelar el ritmo que normalmente llevamos en nuestra vida cotidiana haciéndolo más consciente, fluido, armónico y tranquilo. Eso significa ir adquiriendo una disposición a cuestionarnos el enfoque de nuestra práctica. Si seguimos forzándonos, imponiéndonos, juzgándonos, comparándonos o quizá estamos dispersos, desganados, continuaremos con los mismos patrones de tensión internos y además, probablemente, ni siquiera nos daremos cuenta de ello. La propuesta es hacer y sentir con una actitud consciente, sensible y honesta. La clave es aprender a acogernos a nosotros mismos aceptándonos con nuestros defectos e imperfecciones, pudiendo así llegar a transformar la visión que tenemos de éstos.

El yoga entonces, puede ayudarme a sentirme mejor con mi cuerpo-mente y a recuperar una energía que parecía
perdida. Yoga me ayuda a adquirir una nueva visión de mí mismo y por tanto del mundo.